ExpenseGauge
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Subes tus recibos. Recibes una respuesta clara.

Entérate de que estás gastando de más antes de que termine el mes.

ExpenseGauge lee cada recibo artículo por artículo, pone cada uno donde corresponde y vigila a qué ritmo gastas. Cuando una categoría va alta, te lo dice en una sola frase: no con una gráfica que tengas que interpretar, ni cuatro semanas tarde.

Sin contraseña. Inicias sesión con un código de seis dígitos que te llega por correo electrónico.

Este mes, comer fuera va alto: a estas alturas, cerca de un tercio más de lo habitual.

Medio minuto

Míralo en acción antes de registrarte.

Con medio minuto basta para saber si es para ti. O mira el recorrido completo.


Cómo funciona

Cómo funciona: tres pasos, y tú solo haces el primero.

¿Prefieres verlo en video? El recorrido lo muestra todo, de principio a fin.

01

Tómale una foto al recibo

Arrugado, doblado, fotografiado de lado y con mala luz: eso es lo normal, no la excepción. ExpenseGauge lee la tienda, la fecha, cada artículo, los impuestos, los descuentos y el total.

02

Clasifica cada artículo

Cada artículo va a su propia categoría: supermercado, comer fuera, hogar, transporte. Los artículos, no el recibo: una compra en el supermercado suele mezclar tres o cuatro tipos de gasto, y el total no te dice cuáles. Si corriges uno, lo recuerda: una tienda que ya vio la reconoce la próxima vez, y lo mismo pasa con un producto.

03

Te avisa cuando un mes va alto

Tus registros no son un cajón de papeles. Cuando una categoría ya tiene algunos meses de historial, ExpenseGauge sabe cómo es un mes normal para ti y te avisa cuando este no lo es.

Un recibo abierto en ExpenseGauge en un celular, después de fotografiarlo. La tienda es Maple and Main, con fecha del 3 de septiembre de 2026 y un total de $124.54. Un panel muestra el subtotal, $120.80, con la nota de que catorce artículos suman esa cifra, que es lo que dice el papel; luego los impuestos, $3.74, y otra vez el total. Abajo están los artículos leídos del recibo uno por uno, cada uno con la categoría donde quedó: leche entera en Supermercado y luego en Lácteos, pan de masa madre en Supermercado y luego en Panadería, huevos en Lácteos, muslos de pollo en Carne y arroz basmati en Despensa.
Una foto, leída. Cada artículo en su propia categoría, y la suma comparada con lo que la tienda cobró de verdad.

Cada total se compara con el recibo impreso. Si los artículos no suman lo que cobró la tienda, la aplicación lo indica en el propio recibo en vez de ocultar la diferencia sin decir nada.

El indicador

No cuánto gastaste, sino si eso es mucho para ti.

Doscientos dólares en supermercado no dicen nada por sí solos. Comparados con tus propios últimos tres meses, medidos hasta el mismo día del mes, sí dicen algo, y es la única comparación que hace ExpenseGauge. Nunca con un hogar promedio ni con el presupuesto de otra persona.

Si le pusiste un tope a una categoría, el indicador la compara con ese tope. Si no, con lo que sueles gastar. Y si no tiene ninguno de los dos (una categoría nueva, un primer mes), no dice nada en vez de adivinar.

La tarjeta del mes en ExpenseGauge en un celular: un indicador, lo que queda por gastar este mes y lo que eso supone por día, luego lo gastado y el presupuesto.
La tarjeta real, con un mes real. El indicador no es una ilustración de la idea: es lo que la aplicación muestra en la pantalla de inicio en cuanto el mes tiene un tope, o en cuanto dos meses anteriores le dan una referencia de lo habitual con la cual comparar.
Vas bien. No hay avisos. El silencio también es un resultado.
Va alto. Este mes, el gasto en supermercado va más rápido de lo habitual.
Va a pasarse. A este ritmo, comer fuera cerrará el mes muy por encima de lo habitual.
Ya se pasó. Transporte superó su tope y aún faltan once días.

Un cinco por ciento de más no es noticia, así que no se dice nada. Tú decides dónde va la línea entre “un poco más de lo habitual” y “vale la pena avisarte”.

Todo lo demás

Qué más resuelve.

Divide gastos con amigos

Comparte una imagen con lo que consumió cada quien, artículo por artículo, y los totales ya calculados. Quién ya saldó cuentas no es asunto de nadie más, así que no aparece en la imagen.

Más de una moneda

Un viaje no te descuadra las cuentas. Cada recibo conserva la moneda en que se imprimió, y el total en tu moneda principal sigue cuadrando.

Reembolsos y descuentos

Un artículo devuelto, un precio para socios, un cupón en un solo artículo: todo eso cambia lo que realmente gastaste, y por eso cambia lo que marca el indicador.

Tus categorías, con tus nombres

Tú les pones nombre a tus categorías. Si una se llama “el perro” y no “mascotas”, la aplicación aprende a clasificar en “el perro”.

En tu celular

Se instala desde el navegador y se abre desde la pantalla de inicio, como cualquier otra aplicación. No hay que descargar nada de una tienda de aplicaciones.

Llévate tus registros

Exporta todo (recibos, artículos, categorías) en un formato sencillo que cualquier hoja de cálculo puede abrir. Para irte no tienes que negociar nada.

Sin rodeos

Dónde se guardan tus recibos.

Nadie lee una política de privacidad, así que aquí va la versión corta. Las mismas respuestas, con más detalle y en palabras igual de claras, están en la página sobre qué pasa con tus recibos. La política completa está a un clic.

Tus recibos los lee una máquina; no se los vendemos a ninguna

Algunas funciones usan Gemini, la IA de Google, como servicio de pago. Solo le enviamos lo que cada función necesita, y nada de eso se usa para entrenar su IA. Nada se usa para mostrarte publicidad, y tus registros nunca se venden ni se comparten.

Sin rastreadores ni publicidad

Hay una sola cookie: la que mantiene tu sesión iniciada. No hay redes publicitarias ni herramientas de análisis que te sigan, y las tipografías de esta página se sirven desde nuestro propio servidor, no desde el de otra empresa.

Guardados en Finlandia

El servidor está en Helsinki. Los pagos los procesa Stripe, y los números de tarjeta nunca llegan a nuestro servidor.

Empieza con un recibo.

Probar no cuesta nada, y con un recibo basta.